Por Bill Press
Entre otras prioridades, en su discurso del Estado de la Unión, el Presidente Obama prometió cambiar la forma en que funciona Washington.
He aquí una forma de empezar: deshacerse del filibusterismo. Es antidemocrático y provoca el partidismo grosero e irreflexivo --especialmente de la forma en que se emplea actualmente por los republicanos en el Senado para bloquear cualquier legislatura o nominación proveniente de la Casa Blanca. Como les advirtió Obama en el discurso, “Decir que no a todo puede ser una buena política a corto plazo, pero no es liderazgo.”
Hasta hace pocos años el filibusterismo era una excepción, no la regla, diseñado para permitir a cualquier senador detener la votación sobre una ley pendiente por medio de debatir todo lo que quisiera. Solo había dos condiciones: el senador en contra tenía que seguir hablando desde el podio sin interrupción durante todo el filibusterismo –o hasta que 67 senadores se decidieran a detenerlo: un movimiento llamado “clausura”. Y el Senado no podía pasar a otro asunto mientras el filibusterismo estaba sucediendo.
Esto llevó a momentos coloridos en la historia. Wayne Morse, el prolijo senador por Oregón, hizo filibusterismo contra la ley de Tidelands Oil durante 26 horas y 22 minutos. Pero cuatro años después, Strom Thurmond, entonces demócrata por Carolina del Sur, estableció un nuevo record, al discutir la Ley de Derechos Civiles durante 24 horas y 18 minutos, hasta que probablemente que su vejiga no pudo más.
Nuevas reglas facilitaron el filibusterismo, pero también más fácil abusar de él. En la década de 1960, el Senador Robert Byrd introdujo lo que pudiera llamarse un “filibusterismo sigiloso” que permitía al Senado abordar otros asuntos mientras el objeto del filibusterismo se posponía, liberando a los senadores del reto de tener que hablar por 24 horas seguidas. Según esto, Joe Lieberman no tuvo que hacer nada, ni siquiera hablar cinco minutos, para eliminar la expansión de Medicare en la reforma de la ley de los servicios de salud. Solamente tuvo que “amenazar” con realizar el filibusterismo contra la legislación.
Y en 1975 el Senado aprobó la disminución de la cantidad de votos necesarios para detener un filibusterismo, de 67 a 60. Desde entonces el uso del filibusterismo se ha incrementado incesantemente: desde un promedio de uno al año en la década de 1950, hasta más de 55 al año en la de 1990. En 2007, la minoría republicana invocó el filibusterismo 112 veces, el doble que lo invocado por los demócratas cuando eran la minoría. En 2008, los republicanos aumentaron su uso hasta 139 veces.
Pero incluso eso no fue suficiente. Hoy en día los republicanos demandan el filibusterismo o una “súper mayoría” en cada simple votación del Senado. En diciembre, de inicio lo usaron para la extensión de los beneficios por desempleo, aunque finalmente el Senado aprobó la ley por votación de 98 a 0. También utilizaron el filibusterismo en la Ley de Presupuesto de Defensa, la cual suministra los fondos para las tropas en Irak y Afganistán. En su abuso del filibusterismo, los republicanos pueden frenar la actuación del Senado en asuntos importantes, y al mismo tiempo socavar la democracia mediante la negación de los resultados de elecciones populares.
Lo que tenemos hoy en el Senado no es más que un mandato de la minoría, donde 41 votos significan más que 59. Y aquí viene la peor parte, demócratas pusilánimes se han agachado y han permitido a los republicanos que se salgan con la suya. Imagínense que pasaría si los republicanos fueran la mayoría y los demócratas intentaran hacer lo mismo.
En realidad sabemos lo que pasaría, pues lo hemos visto antes. En 2005, cuando los demócratas en minoría intentaron hace filibusterismo en algunas nominaciones del presidente George W. Bush, los republicanos, encabezados por el Líder de la Mayoría Bill Frist amenazaron con emplear una “opción nuclear”. Su plan era que el vice presidente Dick Cheney, como presidente del Senado, dictaminara que el uso del filibusterismo era inconstitucional porque violaba el principio del dominio de la mayoría.
Los demócratas no tienen que llegar a tal extremo. Recientemente el Senador Tom Harkin ha resucitado una propuesta que el introdujo anteriormente en 1995 para disminuir el filibusterismo. Según su plan, después de dos días los 60 votos que se requieren para invocar la clausura se reducirían a 57; dos días después a 54, y así sucesivamente. El problema es que para cambiar cualquier regla del Senado aún se requiere de 67 votos, y los republicanos podrían bloquearlo fácilmente.
Así que, en última instancia, vendrá Joe Biden al rescate. A los demócratas no les queda más remedio que utilizar ellos mismos la opción nuclear. Matar al filibusterismo. Los servicios de salud, el cambio climático, las reformas de Wall Street son demasiado importantes como para dejarlas a merced de una minoría de republicanos obstruccionistas, antidemocráticos y llorones.
Bill Press es el anfitrión de un programa diario de radio distribuido nacionalmente, y autor de un nuevo libro, Descarrilamiento: El fin de la revolución conservadora (ya era hora). Pueden escuchar “The Bill Press Show” en su sitio web www.billpress.com. Su correo electrónico es This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it .
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Comments
Ahora resulta que el filibusterismo es antidemocrático , y cuando los demócratas lo usaron?
Pero no sean tan mediocres....hasta hace 2 semanas los demócratas tuvieron supermayoría en ambas cámaras y no pudieron pasar las legislaciones que querían, por una simple razón que ustedes los izquierdistas tontos no quieren aceptar (se niegan, se niegan, y se vuelven a negar a aceptarlo aunque les de una y otra vez en la cara), este país NO es liberal, entiendanlo, NO ES LIBERAL.....
Ahora resulta que 41 votos significan mas que 59. Si eso no es manipulación y deshonestidad que baje Dios, Cristo, Jehova, quien quiera y lo vea....Que descarados son esta partida de cara duras...NO es que 41 votos valgan mas, usted sabe bien que no es así...lo que sucede es que quieren pasar legislaciones que saben esos 41 votos (ya de entrada no los tienen), y dentro de sus filas tampoco cuentan con el apoyo necesario para que voten por la agenda que propone la Casa Blanca y el liderazgo de los demócratas (lease Pelosi y Reid). Precisamente porque USA no es liberal, no es izquierdista, de hecho es una sociedad bastante conservadora, que aún en las áreas mas liberales, todavía son conservadores en muchos aspectos...
NO SE EQUIVOQUEN...o como dice OBAMA "MAKE NO MISTAKE..."
No me explico como este pais,que le encanta dictar a la humanidad cuales son las bases de la democracia,perm ita que exista el filibusterismo dentro de su legislatura.
Ah! ya se:"Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago".
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